Cuando ya estamos hartos de oir hablar de la crisis a tantos descerebrados, oportunistas, políticos y tertulianos interesados, etc. etc. etc., la mayoría de las veces sin que nadie apunte ninguna solución, me atrevo a publicar lo que me ha mandado mi amiga Graciela.
Nos podría ayudar a pensar:
- No pretendamos que las cosas cambien, si siempre hacemos lo mismo.
- La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos.
- La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.
- Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias.
- Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar 'superado'.
- Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
- La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia.
- El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
- Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía.
- Sin crisis no hay méritos.
- Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.
- Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.
- En vez de esto, trabajemos duro: Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.
- La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países, porque la crisis trae progresos.
- La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.
- Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias.
- Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar 'superado'.
- Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
- La verdadera crisis, es la crisis de la incompetencia.
- El inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
- Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía.
- Sin crisis no hay méritos.
- Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.
- Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.
- En vez de esto, trabajemos duro: Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.
Albert Einstein. 1879-1955