
De este periplo, guardo recuerdos en imágenes que iba recogiendo con mis viejas cámaras, antes que la tecnología nos llevara a la era digital.
Y también quiero compartir con todos vosotros estos recuerdos y estas imágenes.
Para empezar, Soria con la poesía de Antonio Machado y el recuerdo de San Saturio, el santo eremita, que es el patrón de la ciudad.Campos de Soria
He vuelto a ver los álamos dorados,
He vuelto a ver los álamos dorados,
álamos del camino en la ribera del Duero,
entre San Polo y San Saturio,
tras las murallas viejas de Soria
—barbacana hacia Aragón, en castellana tierra—.
Estos chopos del río, que acompañan
Estos chopos del río, que acompañan
con el sonido de sus hojas secas el son del agua,
cuando el viento sopla,
tienen en sus cortezas grabadas iniciales
que son nombres de enamorados,
cifras que son fechas.
¡Álamos del amor que ayer
tuvisteis de ruiseñores vuestras ramas llenas;
álamos que seréis mañana liras
del viento perfumado en primavera;
álamos del amor cerca del agua
que corre y pasa y sueña,
álamos de las márgenes del Duero,
conmigo vais, mi corazón os lleva!
Concatedral de San Pedro.

San Juan de Duero.

San Juan de Rabanera.

Frente al palacio que alberga la Diputación Provincial se encuentra esta pequeña iglesia que data del siglo XII, de planta de cruz latina y ábside semicircular. En el siglo XV se añadieron dos capillas y en el siglo XVI se levantó la torre sobre el crucero, que mantiene las bóvedas ojivales de cañón de medio punto, mientras que la nave central está ornamentada con bóvedas de lunetos del siglo XVIII. La portada románica de la fachada principal procede de la antigua iglesia de San Nicolás, que fue trasladada en 1908. En su tímpano figura el santo que le daba nombre a la antigua iglesia románica, y a su alrededor seis figuras eclesiásticas. Los capiteles de la derecha representan la vida de San Nicolás, y escenas del Nuevo testamento en los de la izquierda.Este templo tiene un bello retablo renacentista y destaca el Crucificado tallado por Manuel de Pereira en el siglo XVII.
Ermita de la Virgen de el Mirón.

Actualmente forma parte del convento de las Clarisas. Originalmente, la iglesia estaba consagrada a Santo Tomé. Se trata de una auténtica muestra del románico francés, claramente apreciable en su fachada principal: dos pisos con arquerías ciegas, un hermoso rosetón y, bajo éste, la puerta enmarcada por una estructura de medio punto, con arquivoltas ornamentadas con unas ricas tallas en las que se narran remas del Antiguo y Nuevo Testamento. En los capiteles que sustentan la arquería ciega pueden verse también escenas de la creación del mundo, escenas de Adán y Eva, milagros… Sobre la puerta, y enmarcado por las arquivoltas, se encuentra tímpano con un precioso relieve presidido por Dios Padre, sentado y con el hijo entre los brazos, a quien acompañan los cuatro evangelistas, María y José.Se cree que los cimientos del templo pudieron alzarse en el siglo XII sobre otra construcción de quizá la primera mitad de ese siglo. La planta actual consta de tres naves, pero hasta el siglo XVI no se abrieron las dos capillas laterales que hoy pueden verse. El templo cuenta también con una torre adosada a s

Ermita de San Saturio.
A la otra orilla del Duero, muy cerca de las ruinas del monasterio de San Polo, se levanta esta ermita del siglo XVIII sobre la cueva que habitó San Saturio, patrón de la ciudad. La iglesia es de planta octogonal y sus paredes están decoradas con pinturas murales, obra realizada por Antonio Zapata entre los años de 1704 y 1705. Dichas pinturas narran la vida del eremita. Inicialmente los restos de San Saturio reposaban en la cueva encima de la que fue construida la ermita, pero al construirse el edificio religioso se trasladaron al altar mayor del templo.