
Ahora.
Tenía que ser ahora
Tenía que ser ahora
cuando mi voz te cantara:
cuando es más grande el vacío
que me dejaste en el alma,
cuando tu nombre ha gastado
las cuerdas de mi garganta,
cuando he regado tus trigos
con la ausencia de mis lágrimas
y he acariciado tus rejas
con unas manos lejanas.
Tenía que ser ahora,
borracho de tu nostalgia,
con mis oídos cerrados
al eco de tus campanas
y besando con mi boca
una fuente imaginaria
que me brota en el recuerdo
y que me sabe a tus aguas.
Sonámbulo buscador,
a la luz de mis mañanas,
del verde de tus olivos
en esta tierra romana.
Tenía que ser ahora
Tenía que ser ahora
cuando mi voz te cantara.