Mostrando entradas con la etiqueta Historias y Leyendas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historias y Leyendas. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de diciembre de 2008

EL DESCUBRIMIENTO DE LA QUINA: ¿HISTORIA O LEYENDA?


Como nace la leyenda:

En el año 1663 (22 años después de la muerte de la Virreina y Condesa de Chinchón, doña Francisca Enríquez de Rivera,) Sebastián Bado (o Badi), en su libro sobre la quina, titulado “Anastasis corticis peruviae, seu chinae chinae defensio” se hace eco de la carta de un comerciante italiano, natural de Génova, llamado Antonio Bolli. La traducción literal del latín de la narración de Bado dice así:
«Enfermó, pues, en la ciudad de Lima, que es la capital del Reino del Perú, la esposa del Virrey, que en aquella época lo era el Conde de Chinchón. Su enfermedad era fiebre terciana, la cual es en aquella región no solo frecuente, sino grave y llena de peligros. El rumor de su enfermedad (como sucede con los poderosos) fue conocido por la gente de la ciudad, se comunicó a los lugares vecinos y llegó hasta Loxa. Creo que han transcurrido desde entonces ahora de treinta a cuarenta años. Era prefecto de aquel lugar un español, quien informado de la enfermedad de la Condesa, pensó informar por carta al Virrey su marido, lo cual hizo, de que poseía un remedio secreto que recomendaba sin dudar, que si el Virrey quisiese, curaría a su esposa, librándola de todas las fiebres.
Informó de este mensaje el marido a su esposa, que al punto accedió (y esto podemos creer y esperamos ha de ser bueno para nosotros en el futuro), sin demora ordenó la venida del hombre de quien esperaba ayuda, y por lo tanto venir a Lima sin pérdida de tiempo, lo cual hizo; admitido ante él, confirmó verbalmente lo que había dicho por carta rogando a la Virreina que tuviera buen animo y confianza, por estar cierto de que ella se curaría si se seguían sus consejos os. Lo cual oído, decidieron tomar el Remedio y una vez tomado, y como hecho milagroso, se curó con el asombro de todos...»
Es importante reseñar la condición de comerciante del autor de esta carta.
Otra leyenda, relata que estando en 1639 Don Juan López de Cañizares, Corregidor de Loja, enfermo de fiebres intermitentes, un Jesuita misionero le sugirió tomar un remedio usado por él para una fiebre semejante por consejo de un cacique indio del pueblo de Malacatos que había abrazado la fe católica con el nombre de Pedro Leiva, alrededor de 1600. Curado el Corregidor con la infusión de la corteza del árbol llamado de Calenturas, sería él quién se la recomendara años después a la segunda esposa del Virrey de Perú Doña Francisca Enríquez de Rivera, enferma de las mismas fiebres. Ambas leyendas coinciden en el gran entusiasmo que produjo la curación de la condesa quien pronto reveló cual era el remedio y distribuyó grandes cantidades de corteza de Quina para facilitársela a muchos enfermos. Sin embargo, hay sensibles discrepancias en las fechas en que ocurrieron ambas curaciones.
En el año 1817 la escritora francesa, Condesa de Genlis, recogió por primera vez estas leyendas de forma literaria, en su novela titulada “Zuma”, cuya trama describe cómo una sirvienta india, al servicio de la residencia del Virrey en Lima, descubre las virtudes de la corteza del quino al ver a su dueña la Condesa de Chinchón enferma con paludismo.
Pero el que más contribuyó a su divulgación fue el escritor y periodista peruano Manuel Ricardo Palma Soriano, nacido en Lima, el 7 de febrero 1833 y que falleció en Miraflores (Lima) el 6 de octubre 1919.
Su obra más significativa fue “Tradiciones Peruanas”, compuestos por relatos cortos que narran en forma satírica y plagada de giros castizos las costumbres de la Lima virreinal. Este estilo de cuadro de costumbres, original en su forma, se puede inscribir, por la época en que se produjo y por su temática, dentro de lo que podría considerarse como Romanticismo peruano. De este modo tenemos en las “Tradiciones” un referente romántico similar a los cuadros de costumbres de Larra o a las Leyendas de Bécquer.

Uno de estos relatos cortos lo tituló “Los polvos de la condesa” y fue publicado en El Correo del Perú, periódico semanal con ilustraciones, el 19 octubre 1872. Y dice así:
I
"En una tarde de junio de 1631 las campanas todas de las iglesias de Lima plañían fúnebres rogativas, y los monjes de las cuatro órdenes religiosas que a la sazón existían, congregados en pleno coro, entonaban salmos y preces.Los habitantes de la tres veces coronada ciudad cruzaban por los sitios en que, sesenta años después, el virrey conde de la Monclova debía construir los portales de Escribanos y Botoneros, deteniéndose frente a la puerta lateral de palacio.
En éste todo se volvía entradas y salidas de personajes, más o menos caracterizados.
No se diría sino que acababa de dar fondo en el Callao un galeón con importantísimas nuevas de España, ¡tanta era la agitación palaciega y popular! o que, como en nuestros democráticos días, se estaba realizando uno de aquellos golpes de teatro a que sabe dar pronto término la justicia de cuerda y hoguera.Los sucesos, como el agua, deben beberse en la fuente; y por esto, con venia del capitán de arcabuceros que está de facción en la susodicha puerta, penetraremos, lector, si te place mi compañía, en un recamarín de palacio.
Hallábanse en él el excelentísimo señor don Luis Jerónimo Fernández de Cabrera Bobadilla y Mendoza, conde de Chinchón, virrey de estos reinos del Perú por S. M. don Felipe IV, y su íntimo amigo el marqués de Corpa. Ambos estaban silenciosos y mirando con avidez hacia una puerta de escape, la que al abrirse dio paso a un nuevo personaje.Era éste un anciano. Vestía calzón de paño negro a media pierna, zapatos de pana con hebillas de piedra, casaca y chaleco de terciopelo, pendiendo de este último una gruesa cadena de plata con hermosísimos sellos. Si añadimos que gastaba guantes de gamuza, habrá el lector conocido el perfecto tipo de un esculapio de aquella época.
El doctor Juan de Vega, nativo de Cataluña y recién llegado al Perú, en calidad de médico de la casa del virrey, era una de las lumbreras de la ciencia que enseña a matar por medio de un “récipe”.
--¿Y bien, don Juan?--le interrogó el virrey, más con la mirada que con la palabra.
--Señor, no hay esperanza. Sólo un milagro puede salvar a doña Francisca.
Y don Juan se retiró con aire compungido.
Este corto diálogo basta para que el lector menos avisado conozca de qué se trata.
El virrey había llegado a Lima en enero de 1639, y dos meses más tarde su bellísima y joven esposa doña Francisca Henríquez de Ribera, a la que había desembarcado en Paita para no exponerla a los azares de un probable combate naval con los piratas. Algún tiempo después se sintió la virreina atacada de esa fiebre periódica que se designa con el nombre de terciana, y que era conocida por los Incas como endémica en el valle de Rimac.
Sabido es que cuando, en 1378, Pachacutec envió un ejército de treinta mil cuzqueños a la conquista de Pachacamac, perdió lo más florido de sus tropas a estragos de la terciana. En los primeros siglos de la dominación europea, los españoles que se avecindaban en Lima pagaban también tributo a esta terrible enfermedad, de la que muchos sanaban sin específico conocido, y a no pocos arrebataba el mal.La condesa de Chinchón estaba desahuciada. La ciencia, por boca de su oráculo don Juan de Vega, había fallado.
--¡Tan joven y tan bella!--decía a su amigo el desconsolado esposo
--. ¡Pobre Francisca! ¿Quién te habría dicho que no volveríais a ver tu cielo de Castilla ni los cármenes de Granada? ¡Dios mío! ¡Un milagro, Señor, un milagro!...
--Se salvará la condesa, excelentísimo señor--contestó una voz en la puerta de la habitación.
El virrey se volvió sorprendido. Era un sacerdote, un hijo de Ignacio de Loyola, el que había pronunciado tan consoladoras palabras.
El conde de Chinchón se inclinó ante el jesuita. Este continuó:
--Quiero ver a la virreina, tenga vuecencia fe, y Dios hará el resto.
El virrey condujo al sacerdote al lecho de la moribunda.

II

Suspendamos nuestra narración para trazar muy a la ligera el cuadro de la época del gobierno de don Luis Jerónimo Fernández de Cabrera, hijo de Madrid, comendador de Criptana entre los caballeros de Santiago, alcaide del alcázar de Segovia, tesorero de Aragón, y cuarto conde de Chinchón, que ejerció el mando desde el 14 de enero de 1629 hasta el 18 del mismo mes de 1639.
Amenazado el Pacífico por los portugueses y por la flotilla del pirata holandés “Pie de palo”, gran parte de la actividad del conde de Chinchón se consagró a poner el Callao y la escuadra en actitud de defensa. Envió además a Chile mil hombres contra los araucanos, y tres expediciones contra algunas tribus de Puno, Tucumán y Paraguay.
Para sostener el caprichoso lujo de Felipe IV y sus cortesanos, tuvo la América que contribuir con daño de su prosperidad. Hubo exceso de impuestos y gabelas, que el comercio de Lima se vió forzado a soportar.
Data de entonces la decadencia de los minerales de Potosí y Huancavelica, a la vez que el descubrimiento de las vetas de Bombón y Caylloma.
Fué bajo el gobierno de este virrey cuando, en 1635, aconteció la famosa quiebra del banquero Juan de la Cueva, en cuyo Banco--dice Lorente--tenían suma confianza así los particulares como el Gobierno.
Esa quiebra se conmemoró, hasta hace poco, con la mojiganga llamada “Juan de la Cova, coscoroba”.
El conde de Chinchón fué tan fanático como cumplía a un cristiano viejo. Lo comprueban muchas de sus disposiciones. Ningún naviero podía recibir pasajeros a bordo, si previamente no exhibía una cédula de constancia de haber confesado y comulgado la víspera. Los soldados estaban también obligados, bajo severas penas, a llenar cada año este precepto, y se prohibió que en los días de Cuaresma se juntasen hombres y mujeres en un mismo templo.Como lo hemos escrito en nuestro “Anales de la Inquisición de Lima”, fué ésta la época en que más víctimas sacrificó el implacable tribunal de la fe. Bastaba ser portugués y tener fortuna para verse sepultado en las mazmorras del Santo Oficio. En uno solo de los tres autos de fe a que asistió el conde de Chinchón fueron quemados once judíos portugueses, acaudalados comerciantes de Lima.
Hemos leído en el librejo del duque de Frías que, en la primera visita de cárceles a que asistió el conde, se le hizo relación de una causa seguida a un caballero de Quito, acusado de haber pretendido sublevarse contra el monarca. De los autos dedujo el virrey que todo era calumnia, y mandó poner en libertad al preso, autorizándolo para volver a Quito y dándole seis meses de plazo para que sublevase el territorio; entendiéndose que si no lo conseguía, pagarían los delatores las costas del proceso y los perjuicios sufridos por el caballero.¡Hábil manera de castigar envidiosos y denunciantes infames!
Alguna quisquilla debió tener su excelencia con las limeñas cuando en dos ocasiones promulgó bando contra las “tapadas”; las que, forzoso es decirlo, hicieron con ellos papillotas y tirabuzones. Legislar contra las mujeres ha sido y será siempre sermón perdido.
Volvamos a la virreina, que dejamos moribunda en el lecho.

III

Un mes después se daba una gran fiesta en palacio en celebración del restablecimiento de doña Francisca.
La virtud febrífuga de la cascarilla quedaba descubierta.Atacado de fiebres un indio de Loja llamado Pedro de Leyva bebió, para calmar los ardores de la sed, del agua de un remanso, en cuyas orillas crecían algunos árboles de “quina”. Salvado así, hizo la experiencia de dar de beber a otros enfermos del mismo mal cántaros de agua, en los que depositaba raíces de cascarilla. Con su descubrimiento vino a Lima y lo comunicó a un jesuita, el que, realizando la feliz curación de la virreina, prestó a la humanidad mayor servicio que el fraile que inventó la pólvora.
Los jesuítas guardaron por algunos años el secreto, y a ellos acudía todo el que era atacado de terciana. Por eso, durante mucho tiempo, los polvos de la corteza de quina se conocieron con el nombre de “polvos de los jesuítas”.
El doctor Scrivener dice que un médico inglés, Mr. Talbot, curó con la quinina al príncipe de Condé, al delfín, a Colbert y otros personajes, vendiendo el secreto al gobierno francés por una suma considerable y una pensión vitalicia.Linneo, tributando en ello un homenaje a la virreina condesa de Chinchón, señala a la quina el nombre que hoy le da la ciencia: “Chinchona”.
Mendiburu dice que, al principio, encontró el uso de la quina fuerte oposición en Europa, y que en Salamanca se sostuvo que caía en pecado mortal el médico que la recetaba, pues sus virtudes eran debidas a pacto de dos peruanos con el diablo.
En cuanto al pueblo de Lima, hasta hace pocos años conocía los polvos de la corteza de este árbol maravilloso con el nombre de “polvos de la condesa”.

Como se puede comprobar, este relato reúne todos los elementos de una historia novelada. Se entremezclan datos fidedignos e históricamente contrastados con licencias literarias, dándolo un enfoque novelesco para así hacerlo más atractivo desde un punto de vista literario y con clara intención divulgativa.
De esta narración se hace eco, años después, el ilustre doctor en Farmacia don Francisco Javier Blanco Juste quien en el año 1934 escribió “Historia del descubrimiento de la Quina” y que a su vez la trasmitió a don José María Pemán. Así lo reconoce el mismo Pemán en la autocrítica que publicó el día 16 de junio de 1939, cuando se estrenó en Palma de Mallorca el poema dramático “La Santa Virreina” por la Compañía de María Guerrero.
Tenemos más ejemplos de la presencia de esta leyenda en la literatura universal. El cubano Francisco Ramón Valdez, escribió un drama en verso llamado “Cora o la Sacerdotisa Peruana”; y el alemán Hotzebue escribió otro drama con el título de “La Virgen del Sol”.
De carácter menos literario tenemos “A memoir of the Lady Ana de Osorio, countess of Chinchon and vice-queen of Peru (A.D. 1629-39). With a plea for the correct spelling of the Chinchona genus”, de Sir Clements R Markham, de la Editorial: London, Trübner & Co. fechado en 1874.Clements R. Markham, presidente de la Real Sociedad Geográfica de Londres, en 1874 dedicó esta memoria a la condesa "Ana de Osorio", esposa del virrey Chinchón: " y dice que “tras regresar a España, se dedicó a curar a los enfermos con corteza que ella misma había traído del Perú...".
Ahora sabemos que la condesa de Chinchón que estuvo en Perú no fue Ana de Osorio, sino Francisca Enríquez de Rivera. Por si con eso no bastase, doña Francisca murió en Cartagena de Indias (actual Colombia) el 14 de enero de 1641, cuando ella y el virrey Chinchón estaban por embarcarse de regreso a España. En reimpresos posteriores a 1879, se aclara ésto, como resultado probablemente de un error de "oídas" y se "renombra" a doña Ana de Osorio como doña Francisca.
Ya en épocas recientes se siguen publicando artículos, como el titulado “La quinina, el descubrimiento que cambió el mundo” del que es autora la Dra. Paloma Merino Amador, publicado en el año 2004 por la Empresa Farmacética Bayer, que abunda en la tesis de la intervención de la Virreina en el descubrimiento de la quina. Termina así su artículo: “Cuando se restableció del todo, y a pesar de que la figura activa de la mujer en la sociedad era muy limitada, se encargó de proporcionar el tratamiento a todos los enfermos de Lima, que denominaron al preparado y en agradecimiento “polvos de la condesa”, lo que la convirtió en una virreina muy querida. Los jesuitas enviaron grandes cantidades del preparado de quina al cardenal español Juan de Lugo, padre general de la orden, que residía en Roma. El cardenal lo distribuyó entre los pobres de la Ciudad Eterna. En España se probó por primera vez en Alcalá de Henares y el avance científico se conoció en toda Europa gracias a Luis XIV de Francia, quien compró la nueva sustancia para curar al Delfín, lo que supuso el triunfo de la quina en el Viejo Mundo.Gracias a la Condesa de Chinchón, la sociedad científica comenzó a utilizar un tratamiento para una de las enfermedades que más muertes causaba tanto en América como en Europa. Doña Francisca recibió el primer homenaje cuando el botánico Linneo puso el nombre de cinchona al género del árbol de la quina — Linneo lo escribió siguiendo la fonética italiana, por lo que la palabra se pronuncia como en castellano chinchona—. En la actualidad no existe tratado que no reconozca a la condesa como la persona que favoreció la difusión del fármaco, y su historia es la protagonista de las salas de quina del Wellcome Historical Medical Museum de Londres, al igual que hay frescos con escenas de su curación en el Hospital del Espíritu Santo de Roma. José María Pemán escribió la obra en verso “La santa virreina”, con claro valor literario y que tiene como nudo argumental la curación de la española”.
Podríamos concluir que todo lo anteriormente expuesto carece de valor histórico y posiblemente sólo pueda servir para confirmar que el Paludismo podía existir en América antes de la llegada de los españoles, que era conocida la Quina como remedio por parte de los indígenas y que fue un español, con toda probabilidad un jesuita, quien consiguió por primera vez la revelación del secreto que estos guardaban celosamente.
Pero les seguiré informando, porque la historia continúa...

viernes, 7 de noviembre de 2008

LA VERDADERA HISTORIA DE FRINE

Mi amigo Jesús Castillo, un asiduo colaborador y excelente narrador, me ha mandado la "verdadera historia del jucio de Friné" y me adjunta la copia romana de una escultura de Plaxíteles de la que era Friné la modelo pero como, es de todos sabido, que ella no permitía que la reflejara al completo, alguna parte no es de Friné.


Esta escultura se conoce como la Afrodita de Cnidus y tiene una historia muy curiosa. Representa a Afrodita en la famosa escena del baño, no se si antes o después. El nombre le viene porque fue la ciudad de Cnidus quien se la compró a Plaxíteles que la había hecho para otra ciudad que no la quiso porque le pareció impúdica. De esta ciudad puritana no sabemos nada y sin embargo la estatua "irreverente" ha paseado el nombre de Cnidus a lo largo de toda la historia del arte durante mas de 2300 años.
Cuenta la leyenda que un joven locamente enamorado de la estatua (hay jovenes para todo) una noche se escondió en el templo donde estaba e hizo el amor con ella, (no se si de aquí viene la expresión de "pasarsela por la piedra") y en castigo apareció por la mañana fulminado por un rayo. Como dicen los italianos, "si non e vero, e ben trovato".
Y Ahora, sin más preámbulos:
LA VERDADERA HISTORIA DEL JUCIO DE FRINÉ:

Estamos en la Grecia clásica, en el siglo IV a.C., en Beocia, una perdida región en la que todo el mundo va de paso hacia Atenas. Friné, una joven de 18 años trabaja desde niña en la posada de sus padres. Nunca había salido de su aldea, pero durante toda su vida ella ha estado viendo, o mejor observando, a los viajeros que iban y venían de la gran ciudad. Oyendo sus relatos y escuchando sus conversaciones y estudiando su forma de comportarse. Ha visto las mercancías que se traían y llevaban de Atenas. Era una chica inteligente, llegó incluso a aprender a leer y escribir.
Al inicio de la primavera, en Atenas se celebraban las fiestas en honor de la diosa Afrodita. En el templo se llevaba a cabo la ceremonia que consistía en la representación del nacimiento de la diosa: Una joven, elegida por su belleza, subía las escaleras del templo mientras el pueblo, abajo, estaba conteniendo la respiración sin perderla de vista. Al llegar al estanque que había en el alto, se desprendía de la ropa y se sumergía totalmente en el agua durante los breves instantes en que la sacerdotisa, elevando primero los brazos y la mirada al cielo y después dirigiéndolos al estanque exclamaba: "¡Poseidón, dios y rey de los mares, envíanos a Afrodita y que con ella renazca la vida en la tierra.!" Entonces surgía del agua la joven desnuda mostrándose en toda la plenitud de su belleza. El pueblo explotaba en un griterío celebrando el nacimiento de Afrodita y con él la llegada de la primavera.
Esa mañana del mes de marzo en la posada de Friné no había quedado nadie, todos los viajeros estaban en Atenas y no volverían hasta después de las fiestas. Ella salió a pasear fuera del pueblo hasta llegar al lugar donde nacía el arroyo que abastecía de agua a la aldea. Necesitaba respirar a fondo. Cada día se sentía más asfixiada en la aldea donde llevaba toda la vida haciendo lo mismo y donde estaba previsto que se casara en breve con el hijo del herrador. Iba pensando en los acontecimientos que se estaban celebrando en ese momento en Atenas y que tantas veces le habían contado. Siempre había soñado con ser ella la elegida que representara a Afrodita. Contemplándose en el charco cristalino del manantial veía su figura como la de las esculturas que había visto pasar en los transportes que venían de la ciudad.Ella era tan bella como las estatuas y, lo mismo que las bellas esculturas no estaban destinadas a la posada, ella decidió que también la posada era un lugar de paso y que su sitio estaba en Atenas, en la ciudad donde sabrían admirar su belleza. Volvió a la posada decidida a marcharse a Atenas en cuanto tuviera la primera ocasión.
La ocasión parecía estar esperándola porque, al rato de regresar, un caballero, que por su atuendo y modales parecía adinerado y de alta sociedad, llegó a la posada preguntando si habían llegado ya unos carros con unos bloques de mármol. Aún no habían llegado y decidió quedarse a esperar pues, según las noticias que tenía, seguro que lo más tarde al día siguiente llegarían. Friné le enseño el pobre alojamiento con el que tuvo que conformarse el caballero, y después le sirvió la comida. No había nadie más en el comedor, retiró los platos y al ver que él la miraba de una forma especial, se sentó enfrente de él y comenzaron a hablar. El viajero quedó sorprendido de los modales y conversación de la joven y ya había percibido su belleza que la humilde ropa no destacaba precisamente.Ella le preguntó cómo es que venía de Atenas en unas fechas en que todo el mundo estaba allí. El respondió que era el escultor Plaxíteles y que esperaba el cargamento de piedras para examinar los bloques antes de que llegaran a Atenas y, comprar los mejores adelantándose a otros artistas de la competencia. Friné había oído hablar de Plaxíteles, incluso había visto varias esculturas hechas por él cuando los transportes habían parado en la posada y le parecía increíble estar hablando con el famoso escultor. Se había creado una atmósfera de intimidad y Plaxíteles, mientras la miraba, se quedó entusiasmado con la perfección de su rostro, la gracia de los movimientos de su manos pequeñas y proporcionadas y adivinaba la belleza de las formas que se ocultaban bajo las ropas. La conversación cesó, y rompiendo el silencio, Plaxíteles la dijo:
-Sube a la mesa y quítate la ropa.
Friné intuyó que tenía que hacerlo y lo hizo. Se desató las sandalias y tranquilamente se subió a la mesa. Soltó el vestido de su hombros y le dejó caer a sus pies. La luz de la tarde entraba por la ventana y añadía un tono rosáceo a su piel. El escultor, que permanecía sentado, entusiasmado ante lo que contemplaba, levantando la vista hasta sus ojos, la dijo:
-¿Quieres trabajar de modelo para mí?
-Sí. Contestó.
Agachándose recogió su vestido se lo puso y saltó de la mesa al suelo.
Al día siguiente aparecieron por la posada unos pesados carros tirados por lentos bueyes que llevaban varios bloques de mármol. Plaxíteles estuvo negociando la compra de los que le interesaban. No había vuelto a hablar con Finé. En la posada había más gente y por la tarde, mientras ella barría la habitación se acercó y la dijo:
- "Mañana al amanecer nos marcharemos".
Al día siguiente se marchó a Atenas en compañía del escultor.
Friné se alojó en principio en la casa de Plaxíteles, y puso una condición para ser su modelo: que nunca sirviera de modelo para una figura completa. Así una escultura llevaba sus manos, otra su cabeza, otra su brazos, otra sus caderas, otra su torso…pero el resto era invención del artista que tenía que hacer esfuerzos para no copiar la totalidad de la figura que tenía delante. Friné sabía que cuando hiciera una escultura completa de ella dejaría de ser interesante para el escultor.Los visitantes del estudio de Plaxíteles estaban entusiasmados con la modelo, a la que nunca veían completamente desnuda. Pronto exigió tener su propia casa y cuando un rico admirador la propuso pagar por obtener sus favores, Friné entendió de qué forma podía hacerse rica.
Así Friné vino a ser la cortesana más deseada y cotizada de Atenas, pero, siguiendo la norma que había empleado con Plaxíteles, nunca dejaba que sus amantes la vieran totalmente desnuda y sólo se entregaba a ellos en la oscuridad.
Aunque había llegado a ser rica, y una mujer de la que todo el mundo hablaba, procuraba llevar una vida recatada y poco dada a apariciones en público, vistiendo de forma poco llamativa cuando transitaba por las calles. Tenía detractores, pero todos estaban de acuerdo en lo extraordinario de su belleza y reconocían que los rasgos y líneas de su rostro tenían la serenidad, armonía y majestad con que se representaba a las diosas, pero sin la frialdad de las estatuas de mármol.
Su influencia en la política y en los negocios de la ciudad era muy grande y así, pese a la profesión que ejercía, llegó a cumplir el mayor de sus sueños: ser la elegida para representar a Afrodita en el templo en la ceremonia de la primavera.
Todo el mundo estaba pendiente de ver cómo la mujer más hermosa de Atenas aparecía como una diosa bajo el pórtico del templo y, dejando caer sus vestiduras, entraba en el agua para rendir homenaje a Poseidón y resurgir luego del agua como una Afrodita renacida, cubriendo parcialmente su desnudez con sus brazos y su cabello, frente a la admirada multitud.
Al año siguiente, y al otro, y en los demás sucesivos, continuó siendo la mujer que representaba a Afrodita. Después de la ceremonia, Friné huía de las aclamaciones y retornaba a su vida reservada, entregándose sólo a los pocos adinerados clientes que podían acceder a ella.
Su fama seguía creciendo y la envidia que despertaba entre unas mujeres y el odio de otras cuyos maridos solicitaban los favores de Friné, llevó a que algunas de ellas, convencieran a un tal Eutias, un enamorado de Friné rechazado por ella, para prestarse a denunciarla ante el Tribunal de los Jueces del Areópago de Atenas, bajo la acusación del delito de impiedad, por haber profanado la sacralidad de los misterios de Afrodita a quien representaba todos los años, corrompiendo a los varones ilustres de la ciudad. El delito de impiedad se castigaba con la muerte.
Por consejo del escultor Plaxíteles, Friné acudió entonces a Hipérides, a quien se consideraba como el mejor abogado de la ciudad, y le pidió que la defendiera. El, que era el abogado de los más preclaros personajes de Atenas, se negó a defender a una cortesana denunciada precisamente por las esposas de sus mejores clientes. Ante su negativa ella se arrojó llorando a sus pies y, al contemplarla en el suelo con las lágrimas saliendo de sus hermosos ojos, Hipérides quedó enamorado de ella y aceptó defenderla.
Durante el juicio, el abogado defensor hizo gala de sus mejores recursos oratorios, expuso todo tipo de argumentos jurídicos en defensa de la inocencia de la acusada, a quien presentó como inocente víctima de la envidia, hubo momentos en que incluso su voz se quebraba por la emoción de sus palabras y sus ojos se nublaron de lágrimas... Pero no surtía efecto en los rostros de los jueces que se mostraban fríos e imperturbables. De pronto, como ganado por una inspiración divina y llevado por el paroxismo, Hipérides coge del brazo a la acusada y la acerca al estrado de los jueces, y dando un fuerte y preciso tirón, la despoja de su túnica y queda Friné totalmente desnuda y atónita ante sus juzgadores. Hipérides, con la fuerza de la propia convicción, invoca los derechos de la belleza para arrancar de la muerte a su defendida presentándola como la sacerdotisa de Afrodita y la imagen de la misma diosa, y formula la pregunta decisiva:

-¿Acaso pueden estar seguros los miembros de este Tribunal de que tienen autorización de los dioses para destruir una belleza semejante?.

Y contemplando a aquella hermosa mujer que el Abogado les presentaba en todo su esplendor como un regalo de los dioses a la humanidad, y que además era la representación de Afrodita, los jueces, conmovidos, la absolvieron.

Friné, agradecida a Hipérides por haberla salvado de una muerte segura, dejó su vida de cortesana y pasó a ser la amante del abogado. No se sabe que éste hubiera cobrado otros honorarios por su defensa, pero la noticia del juicio de Friné se extendió por todo el ámbito de Grecia y le prestigió como abogado más que todos los años que llevaba defendiendo a los ciudadanos más ilustres y honrados de Atenas.Pero Hipérides cometió la torpeza de permitirla seguir siendo modelo de Praxíteles y éste descubrió que, en realidad, siempre había estado enamorado de Friné y le propuso que dejara al Abogado y viviera con él. Ella encontró más apasionante ser la amante de un escultor que serlo de un abogado y dejó a Hipérides.

Plaxíteles, cada día más locamente enamorado de Friné, la colmaba constantemente de regalos y prometió a Friné que le regalaría la estatua que quisiera elegir de entre las que tenía en su casa. La calculadora Friné, para saber cual sería la estatua más valiosa, urdió la estratagema de entrar de repente un día en la estancia donde estaba Plaxíteles gritando: "Fuego, la casa se estaba quemando". El escultor ordenó a sus criados: "Salvad la estatua de Cupido", y así supo Friné que esa era su estatua más apreciada. La estatua fue siempre considerada como una obra maestra del arte griego, y llegó a ser propiedad del emperador Nerón, desapareciendo desgraciadamente en el incendio de su palacio de Roma.

Friné envejeció pero lo debió hacer sin dejar de ser una hermosa mujer, pues existen referencias a los comentarios de las gentes sobre si utilizaba ungüentos para detener las arrugas. Aristófanes, el autor más satírico de la época, se refiere a ella en una de sus comedias diciendo: "Friné ha hecho de su cara una botica."Esa es la última referencia que tenemos de Friné, desconociendo el lugar y la época de su muerte. Como mujer inteligente que era, al ver cómo el paso implacable tiempo dejaba huellas en su fisico, desapareció de repente de Atenas. Sin duda se retiraría a algún lugar donde nadie la conociera dejando en Atenas para siempre el recuerdo de su belleza.Plaxíteles se desesperó al perder a Friné. Quería que la historia uniera su nombre a la fama de la belleza de Friné y, reuniendo toda su fortuna y pidiendo dinero a amantes y amigos, hizo por fín una escultura completa de ella en oro macizo. La estatua debió ser asombrosa y se colocó en el templo de Diana en Efeso. Para que la fama de la belleza de esa escultura estuviera siempre unida a él a través de los siglos, puso la inscripción: "Esta estatua es obra de Plaxíteles".

Pero Plaxíteles se equivocó al hacer de oro la estatua de Friné, pues el templo de Diana donde estaba fue saqueado y la estatua fundida, quedando destruida su obra.Sin embargo la defensa de Hipérides en el juicio de Friné se recuerda aún después de dos mil trescientos años. La belleza de Friné ha quedado unida a Hipérides y no a Plaxíteles.

ESTAS SON LAS ÚLTIMAS ENTRADAS

ESTAS SON LAS ÚLTIMAS ENTRADAS
Si quieres seguir leyendo las de los días anteriores, pincha en "ENTRADAS ANTIGUAS" de más arriba... te pueden interesar. Hay mas de 2000, pero no es necesario que las leas todas hoy...

ENCUENTRA LOS TEMAS QUE MÁS TE INTERESAN

MIS EDICIONES MUSICALES

MIS EDICIONES MUSICALES
SENTIRES. Canta Mª Antonia Moya. Edición remasterizada. 2012. Incluye las canciones siguientes:

AVE MARIA

AVE MARIA
De Schubert. Canta María Antonia Moya, acompañada por el Maestro Alcérreca. 2011. Para escucharlo, pinchar en la image.

LA TARARA

LA TARARA
Canta Maria Antonia Moya. Si quieres escuchar la canción, pincha en la imagen

LOS PELEGRINITOS

LOS PELEGRINITOS
La canción de Lorca, cantada por María Antonia Moya, con imágenes de Lucena (Córdoba) Para escuchar la canción pincha en la imagen.

EN EL CAFÉ DE CHINITAS

EN EL CAFÉ DE CHINITAS
La copla de Lorca, cantada por María Antonia Moya, acompañada a la guitarra por Fernando Miguelañez. 1986. Para escuchar la canción, pinchar en la imagen

VERDE, QUE TE QUIERO VERDE

VERDE, QUE TE QUIERO VERDE
Maria Antonia Moya canta el Romance Sonámbulo de Federico García Lorca. Puedes escucharlo pinchando la imagen.

LOS CUATRO MULEROS.

LOS CUATRO MULEROS.
Canta: María Antonia Moya. 1986.Para escucharlo,pinchar en la imagen.

PERFIDIA

PERFIDIA
Canta Maria Antonia Moya, acompañada a la guitarra por Fernando Miguelañez. Año 1986. Para escuchar la canción, pincha en la imagen.

PASODOBLE DE CHINCHÓN

PASODOBLE DE CHINCHÓN
Letra: L.Lezama - Música: Palazón. Canta: María Antonia Moya. 1987Puedes escucharlo pinchando en la imagen

MIS LIBROS DE FICCIÓN. LA BODA

MIS LIBROS DE FICCIÓN. LA BODA
"La boda" 1996 -2001. Inédito.Para leer el cuento, pincha en la imagen

CHINCHÓN MÁGICO

CHINCHÓN MÁGICO
"Chinchón Mágico" 2002. Inédito. Para leer el libro, pincha en la imagen.

ANDANZAS Y SENTIRES

ANDANZAS Y SENTIRES
"Andanzas y sentires" 2003. Inédito. Para leer el libro, pinchar en la imagen,

ANTOLOGIA: CUENTOS Y RELATOS

ANTOLOGIA: CUENTOS Y RELATOS
"MIS QUERIDOS FANTASMAS" Recopilación de mis 100 cuentos y relatos que he seleccionado para vosotros.Próximamente en este mismo blog.

CUENTOS DE OTOÑO

CUENTOS DE OTOÑO
Cuentos de Otoño. 2006. Si quieres leer los cuentos, pulsa en la imagen.

CUENTOS DE CAFÉ CON LECHE

CUENTOS DE CAFÉ CON LECHE
Cuentos de café con leche. Pinchar en la imagen para leer los cuentos.

CUENTOS AMORALES

CUENTOS AMORALES
"Cuentos amorales" 2005. Inédito. Para leer los cuentos, pincha en la imagen

LOS CUENTOS DEL ABUELO

LOS CUENTOS DEL ABUELO
Próximamente en este blog.

TRABAJOS FORZADOS

TRABAJOS FORZADOS
Recopilación de 44 relatos escritos para el taller literario.2007-2012. Para leer los relatos pinchar en la portada.

EL CIELO DE LAS AMAPOLAS

EL CIELO DE LAS AMAPOLAS
EL CIELO DE LAS AMAPOLAS Y OTROS CUENTOS PEQUEÑITOS.2015. Recopilación. Para leerlo pinchar en la portada del libro.

LOS VELOS DE LA MEMORIA I. HISTORIA DEL SOLAR

LOS VELOS DE LA MEMORIA I. HISTORIA DEL SOLAR
"Los velos de la memoria". Historia del Solar. Edición restringida de 95 ejemplares. Se presentó el 10.1. 2010.

LOS VELOS DE LA MEMORIA II. EL AMO.

LOS VELOS DE LA MEMORIA II. EL AMO.
Los Velos de la Memoria II. El Amo. Edición digital. 2012.

LOS VELOS DE LA MEMORIA III LA HEREDERA

LOS VELOS DE LA MEMORIA III LA HEREDERA
LOS VELOS DE LA MEMORIA III. La Heredera..AÑO 2014.

DÉJAME QUE TE CUENTE....

DÉJAME QUE TE CUENTE....
"Déjame que te cuente"... 2013. Recopilación. Para leerlo, pinchar en la portada del libro.

HISTORIAS DE INTRIGA PARA DORMIR LA SIESTA

HISTORIAS DE INTRIGA PARA DORMIR LA SIESTA
2013.Recopilación de relatos. Para leerlos, pincha en la portada

PAISAJES CON FIGURA

PAISAJES CON FIGURA
2013. Recopilación. Para leer los relatos, pinchar en la portada

MIS LIBROS DE ENSAYO. LA OPINIÓN DEL EREMITA

MIS LIBROS DE ENSAYO. LA OPINIÓN DEL EREMITA
LA OPINIÓN DEL EREMITA. Recopilación. 2008-2013. Para leer los trabajos, pinchar en la portada.

LA OPINIÓN DEL EREMITA 2º TOMO

LA OPINIÓN DEL EREMITA 2º TOMO
Segunda entrega. Próximamente en este blog.

MIS OBRAS DE TEATRO.

MIS OBRAS DE TEATRO.
Un ramito de Violetas. Para leerlo, pulsar en la portada.

MIS LIBROS DE POESÍAS.

MIS LIBROS DE POESÍAS.
"SINSENTIDO" Para leer las poesías, pinchar en la portada.

MIS LIBROS DE VIAJES

MIS LIBROS DE VIAJES
Los viajes del Eremita.Volumen I. 2016.

LOS VIAJES DEL EREMITA VOLUMEN II

LOS VIAJES DEL EREMITA VOLUMEN II
VOLUMEN II. LOS VIAJES DEL EREMITA.

LOS VIAJES DEL EREMITA. VOLUMEN III

LOS VIAJES DEL EREMITA. VOLUMEN III
Los viajes del Eremita. 2016.

LOS VIAJES DEL EREMITA. VOLUMEN IV

LOS VIAJES DEL EREMITA. VOLUMEN IV
Los viajes del eremita.Volumen IV. 2016.

EL CATÁLOGO DE MI PINTURA.

EL CATÁLOGO DE MI PINTURA.
POLITÉCNICA. CATÁLOGO DE ARTE. Pintura, dibujo, diseño.Para ver el catálogo, pinchar la portada

FOTOGRAFÍA: ESPAÑA,UN MOSAICO DE IMÁGENES.

FOTOGRAFÍA: ESPAÑA,UN MOSAICO DE IMÁGENES.
ESPAÑA: UN MOSAICO DE IMÁGENES. Fotografías. Para verlo, pinchar en la portada.

FOTOGRAFÍA: CHINCHÓN EN DUOTONO.

FOTOGRAFÍA: CHINCHÓN EN DUOTONO.
CHINCHÓN EN DUOTONO. Fotografía.Para ver la exposición, pinchar en la portada.

FOTOGRAFÍA. DETALLES

FOTOGRAFÍA. DETALLES
MAS DETALLES. Fotografías. Para ver la exposición pincha en la portada.

FOTOGRAFÍA: ACORTANDO DISTNACIA

FOTOGRAFÍA: ACORTANDO DISTNACIA
ACORTANDO DISTANCIAS. Fotografías. Para ver la exposición, pinchar en la portada.

FOTOGRAFÍA: FRUTAS Y VERDURAS

FOTOGRAFÍA: FRUTAS Y VERDURAS
FRUTAS Y VERDURAS. Fotografías. Para ver la exposición, pinchar en la portada.

FOTOGRAFÍA: PAISAJES EN MI RECUERDO

FOTOGRAFÍA: PAISAJES EN MI RECUERDO
PAISAJES EN MI RECUERDO. Fotografías. Para ver la exposición, pinchar en la portada.

FOTOGRAFÍA: FOTOGRAFÍAS OCULTAS

FOTOGRAFÍA: FOTOGRAFÍAS OCULTAS
FOTOGRAFÍAS OCULTAS. Fotografía. Para ver la exposición, pinchar en la portada

FOTOGRAFÍA: DENIA EN FALLAS

FOTOGRAFÍA: DENIA EN FALLAS
DENIA EN FALLAS. Fotografías. Para ver la exposición, pinchar en la portada

FOTOGRAFÍA: CHINCHÓN EN FIESTAS

FOTOGRAFÍA: CHINCHÓN EN FIESTAS
CHINCHÓN EN FIESTAS. Reportaje fotográfico. Para verlo, pinchar en la portada

FOTOGRAFÍA: TURISMO

FOTOGRAFÍA: TURISMO
TURISMO. IMÁGENES DE MIS VIAJES. Fotografías. Para verlas, pinchar en la portada.

FOTOGRAFÍA: MIS FOTOS.

FOTOGRAFÍA: MIS FOTOS.
MIS FOTOS. Folografías: para verlas, pinchar en la portada

FOTOGRAFÍA: COMIDAS

FOTOGRAFÍA: COMIDAS
COMIDAS. Fotografías. Para verlas, pinchar en la portada

FOTOGRAFÍA: UN VIAJE A CÓRDOBA Y GRANADA

FOTOGRAFÍA: UN VIAJE A CÓRDOBA Y GRANADA
VIAJE A CÓRDOBA Y GRANADA.FOTOGRAFÍAS. Para ver el reportaje, pinchar en la portada.

FOTOGRAFÍA: FLORES Y PLANTAS

FOTOGRAFÍA: FLORES Y PLANTAS
Flores y Plantas. FOTOGRAFÍAS. Para ver esta exposición, pinchar en la portada.

LAS RECOMENDACIONES DEL EREMITA: CHINCHÓN MONUMENTAL.

LAS RECOMENDACIONES DEL EREMITA: CHINCHÓN MONUMENTAL.
CHINCHÓN MONUMENTAL. Una visita virtual por las calles, plaza y campos de Chinchón. Para verlo, pinchar en la foto.

Museo Etnológico LA POSADA DEL ARCO

Museo Etnológico LA POSADA DEL ARCO
Una visita al Museo LA POSADA DEL ARCO.Para ver la visita virtual, pinchar en la fotografía.

EL MUSEO ULPIANO CHECA

EL MUSEO ULPIANO CHECA
Una visita al Museo ULPIANO CHECA en Colmenar de Oreja.Para ver la visita virtual, pincha en la imagen:

IMÁGENES RELIGIOSAS DE CHINCHÓN

IMÁGENES RELIGIOSAS DE CHINCHÓN
Una visita a las IMÁGENES RELIGIOSAS de CHINCHÓN.Para ver las imágenes, pincha en la Galería.

CARTELES DE TURISMO EN EL MUNDO

CARTELES DE TURISMO EN EL MUNDO
Un recorrido por distintos países y ciudades, visitando sus carteles de turismo. Para verlos, pinchar en la imagen.

ALELUYAS CHINCHONETAS

ALELUYAS CHINCHONETAS
ALELUYAS CHINCHONETAS. Para poder ver todas las aleluyas chinchonetas, pinchar en el dibujo.

Archivo del blog

Etiquetas